sábado, marzo 13, 2010

THE OM

viernes, junio 19, 2009

CÁCERES CAPITAL



Estamos pensando en hacer una escapada rápida este verano a Cáceres. Ando pensando cómo la encontraré, seguro que muy cambiada después de casi 20 años sin verla. Me hace mucha ilusión volver, aunque sólo sea por un día, y sé que sentiré nostalgia cuando no encuentre los lugares en los que viví, jugué, aprendí y disfruté tal cual los recuerdo.
Es una ciudad maravillosa, su casco histórico no tiene parangón. Y l@s cacereñ@s personas inigualables.
Cáceres capital tiene mérito sobrado para ser la Capital Europea de la Cultura en 2016. Puedes apoyar la candidatura con tu voto en el siguiente enlace:

Vota por Cáceres

viernes, febrero 01, 2008

¿Contra quien luchamos?


Se cuenta lo siguiente de un viejo anacoreta o ermitaño, es decir, una de esas personas que por amor a Dios se refugian en la soledad del desierto, del bosque o de las montañas para solamente dedicarse a la oración y a la penitencia.

Se quejaba muchas veces que tenía demasiado quehacer. La gente preguntó cómo era eso de que en la soledad estuviera con tanto trabajo.

Les contestó: "Tengo que domar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quietos a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar un asno y someter a un león".

No vemos ningún animal cerca de la cueva donde vives. ¿Dónde están todos estos animales? Entonces el ermitaño dio una explicación que todos comprendieron. Porque estos animales los tienen todos los hombres, ustedes también:

Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno y malo. Tengo que domarlos para que sólo se lanzan sobre una presa buena, son mis ojos.

Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan. Tengo que entrenarlas para que sólo se pongan al servicio y ayuden sin herir, son mis dos manos.

Y los conejos quieren ir adonde les plazca, huir de los demás y esquivar las cosas difíciles. Tengo que enseñarles a estar quietos aunque haya un sufrimiento, un problema o cualquier cosa que no me gusta, son mis dos pies.

Lo más difícil es vigilar la serpiente aunque se encuentra encerrada en una jaula de 32 varillas. Siempre está lista por morder y envenenar a los que la rodean apenas se abre la jaula, si no la vigilo de cerca, hace daño, es mi lengua.

El burro es muy obstinado, no quiere cumplir con su deber. Pretende estar cansado y no quiere llevar su carga de cada día, es mi cuerpo.

Finalmente necesito domar al león, quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero, es vanidoso y orgulloso, es mi corazón.

martes, septiembre 25, 2007

¿ Porqué la gente grita?


Un día Meher Baba preguntó a sus mandalies lo siguiente:- ¿Por que la gente se grita cuando están enojados?: Los hombres pensaron unos momentos: Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.


- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? - preguntó Baba - No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado? Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.


Finalmente él explicó: Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.


Luego Baba preguntó:- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente,¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Baba continuó - Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.


Luego Baba dijo:- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

martes, julio 31, 2007

Sobre el Dar.


No dais sino poco cuando dais de vuestras posesiones. Es cuando dais de vosotros mismos que realmente dais. Porque, ¿ qué son vuestras posesiones sino cosas que conserváis y defendéis portemor a necesitarlas mañana? Y mañana , ¿qué puede traer el mañana al perro en demasía prudente que entierra huesos en la arena sin dejar huellas mientras sigue a los peregrinos hacia la ciudad sagrada? Y, ¿ qué es el temor de necesitar, sino la necesidad misma? No es temer la sed cuando vuestra fuente está llena, la sed que es inexistente? Hay quienes dan poco de lo mucho que tienen, y lo dan para reconocimiento y su oculto deseo hace sus dádivas insanas. Y hay quienes tienen poco y lo dan todo. Estos son lo que creen en la Vida y en la generosidad de la Vida, y su cofre nunca está vacío. Hay quienes dan con alegría y esa alegría es su recompensa. Y hay quienes dan con dolor y ese dolor es su bautismo. Y hay quienes dan y no conocen la pena de dar ni buscan alegría ni dan con preocupación de virtud. Dan como en el valle lejano el mirto exhala su fragancia, en el espacio. A través de las manos de los que son como estos habla Dios, desde tras sus ojos, El sonríe sobre la tierra. Es buenos dar cuando se os pide, pero es mejor dar cuando no se os pide, por compresión. Y para el dadivoso, el buscar a aquel que pueda recibir, es gozo mayor que el dar. Y hay algo que quisiera retener? Todo lo que tenéis deberá ser dado algún día, por lo tanto dad ahora a fin que la época de dar sea vuestra y no de vuestros herederos. A menudo decís: "Yo daría pero solo al que lo merece". Los árboles de vuestro huerto no dicen así, ni los rebaños de vuestros campos. Ellos dan para poder vivir porque retener es perecer. Seguramente que aquel que es merecedor de recibir sus días y sus noches, es merecedor de todo lo demás de ti. Y aquel que merece beber del océano de la vida merece llenar su copa en vuestra pequeña corriente. Y quién sois vosotros para que los hombres deban abrir su pecho y develar su orgullo a fin de que podáis ver su valer desnudo y su orgullo no envilecido?Ved primero que vosotros mismos merezcáis ser dadores y un instrumento del dar. Porque en verdad es la vida la que da a la vida; mientras vosotros que os creéis dadores no sois sino testigos. Y vosotros los que recibís, - y todos reciben- no asumáis el peso de la gratitud a menos que pongáis un yugo sobre vosotros mismos sobre aquel que da. Mas bien elevaos junto con el dador sobre sus dones como sobre alas, porque preocuparos en demasía de vuestra deuda, es dudar de su generosidad que tiene a la tierra magnánima por madre, y por padre a Dios.


LA ORACIÓN ES LA RESPIRACIÓN DEL ALMA.

Khalil Gibran