lunes, marzo 19, 2007

Nos habla Osho de los eruditos....


Nos habla Osho de los eruditos:He salido de la casa de los eruditos y he dado un portazo al salir. Demasiado tiempo estuvo sentada a su mesa mi alma hambrienta: no he sido entrenado, como ellos, a cascar el conocimiento como quien casca nueces. Amo la libertad y el aire sobre la tierra fresca: prefiero dormir sobre pieles de buey que sobre las dignidades y las respetabilidades de los eruditos. Soy demasiado ardiente y estoy demasiado quemado por mis propios pensamientos: con frecuencia me dejan sin respiración. Entonces tengo que salir al aire libre, lejos de los cuartos llenos de polvo. Ellos, en cambio, se sientan fríamente entre las sombras frías: quieren ser meros espectadores de todo y se cuidan muy bien de sentarse donde el sol queme los escalones... Cuando se las dan de sabios, sus pequeños dichos y verdades me hacen estremecer: su sabiduría despide con frecuencia hedor a ciénaga...Son hábiles y tienen dedos astutos: ¿qué es mi simplicidad en comparación con su diversidad? Sus dedos entienden a la perfecciónde hilar, tejer y anudar: ¡así tejen los calcetines del espíritu! Se vigilan el uno al otro con ojo agudo y no confían como podrían el uno en el otro. Son hábiles para inventar pequeñas astucias y esperan al acecho a aquellos cuya voluntad renguea, esperan al acecho como arañas...También saben cómo jugar con dados cargados; y los he visto jugando con tanto ardor que hasta sudaban.Somos extraños el uno para el otro, y sus virtudes se oponen más a mi gusto que sus falsedades y dados cargados.Y cuando vivía entre ellos, vivía por encima de ellos. Por eso se enojaron conmigo. No querían enterarse de que alguien caminaba por encima de sus cabezas; por eso colocaron madera y suciedad y basura entre sus cabezas y mis pies.Así ahogaron el sonido de mis paso, y, desde entonces, los más eruditos son los que peor me escuchan... Pero, a pesar de esto, camino con mis pensamientos por encima de sus cabezas; y aunque caminase sobre mis propios errores, continuaría estando por encima de ellos y de sus cabezas. Porque los hombres no son iguales: así habla la justicia.¡Y ellos no pueden desear lo que yo deseo!


OSHO dice de: ...ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA.


Una de las distinciones más importantes que hay que hacer es entre los conocimientos y el conocer. Los conocimientos son baratos y fáciles, mientras que conocer es costoso, riesgoso, requiere coraje. Los conocimientos están disponibles en el mercado. Hay mercados especiales de conocimientos: las universidades, los colegios. El conocer solamente está disponible dentro de ti mismo.Conocer es tu capacidad. Los conocimientos son tu memoria, y la memoria es la función de la mente que con más facilidad puede ser hecha por cualquier computadora. Los conocimientos son siempre prestados. No son una flor que crece en tu alma, son algo de plástico impuesto sobre ti. Los conocimientos no tienen raíces, no crecen, son una colección de cadáveres. El conocer es un crecimiento continuo, es un proceso vivo. En otras palabras, el conocer pertenece a tu consciencia y su evolución; los conocimientos pertenecen a tu mente y su sistema de memoria.Las palabras parecen similares, por eso han creado tanta confusión en el mundo. Y los conocimientos son baratos: puedes conseguirlos en los libros, puedes conseguirlos de los rabinos, de los pundits, de los obispos: hay miles de maneras de acumular conocimientos. Pero son una pila muerta, no tienen vida propia. Y lo más significativo que hay que recordar es que todos tus conocimientos, por grandes que sean, no modifican en nada tu ignorancia. Tu ignorancia permanece intacta. Lo único que cambia es que los conocimientos cubren tu ignorancia. Ante el mundo puedes pretender que ya no eres ignorante pero, profundamente en tu interior, hay sólo oscuridad. Por detrás de las palabras prestadas, no hay experiencia. Conocer disipa tu ignorancia, el conocer es como la luz que disipa la oscuridad. De aquí que debes recordar la diferencia entre el erudito y el sabio. El sabio no es necesariamente un erudito y viceversa: el erudito no es necesariamente un sabio.Rara vez el erudito se vuelve un sabio, por la simple razón de que tiene tantos conocimientos que puede engañar a la gente; y engañando a mucha gente, es engañado por el engaño de ellos. Empieza a creer: si tanta gente piensa que soy un sabio, debo serlo. Tanta gente no puede estar errada. De aquí que en la vida del erudito no hay viaje, no hay exploración, no hay descubrimiento. Vive en la ilusión más grande del mundo: no sabe nada y piensa que lo sabe todo.El hombre de conocimiento empieza por desconocer los conocimientos, porque los conocimientos son un impedimento, son una moneda falsa. Y es preciso quitar lo falso antes de que lo real pueda ser realizado. Desconoce todo lo que no es tuyo. Es mejor ser ignorante que ser un conocedor, porque al menos la ignorancia es tuya. Para esto se necesita de más coraje que para renunciar a las riquezas, a los reinos, a tu familia, a la sociedad... porque todo eso está afuera. Pero los conocimientos se acumulan dentro de tu mente. Adonde vayas... a lo alto de los Himalayas... irán contigo. Renunciar a los conocimientos significa una profunda limpieza interior, y esto es lo que quiero decir con meditación. La meditación no es otra cosa que renunciar a los conocimientos prestados y volverse completamente consciente de la propia ignorancia. Esto trae una metamorfosis. En el momento en que te das cuenta de tu ignorancia, la ignorancia atraviesa un cambio tan grande que es increíble: la ignorancia misma se vuelve tu inocencia. El sabio también dice: "No sé". De acuerdo con Zarathustra, el estado más elevado de consciencia es el del niño ...naces siendo un niño y luego te volverás ignorante... atravesarás muchos conocimientos, mucha memoria, y si eres lo suficientemente afortunado, un día verás que todo es falso, porque no es tuyo. Buda puede haber sabido, Jesús puede haber sabido, Krishna puede haber sabido, pero sus conocimientos no son mi conocer, su vida no puede volverse mi vida, su amor no puede volverse mi amor. ¿Cómo pueden sus conocimientos volverse mis conocimientos? Tendré que buscar por mí mismo. Tengo que volverme un aventurero, un buscador de lo desconocido. Tengo que ir por caminos que nunca han sido hollados, por mares desconocidos, tengo que arriesgarlo todo, con la firme voluntad de que si otros han alcanzado la verdad, no hay ninguna razón para que la existencia no sea gentil conmigo. Unas pocas personas afortunadas, empiezan a abandonar sus conocimientos prestados, y cuando empiezan a abandonar sus conocimientos prestados el círculo comienza a moverse hacia atrás, hacia su infancia. El círculo se completa cuando la ignorancia se vuelve luminosa. Cuando la ignorancia se encuentra con el darse cuenta, sucede la mayor explosión en la consciencia del hombre: desapareces como ego. Ahora eres una pura e inocente existencia, pura "esidad" que no necesita de nada. En ese momento Sócrates dijo: "Sólo sé que no sé nada". Y en el mismo estado, Bodhidharma declaró: "Yo no sé nada, más aún, “yo” es sólo una convención lingüística. Dentro mío no hay una entidad que pueda decir “yo”. Lo estoy usando porque si no, no entenderías. La realidad es que desaparecí y hay solamente puro cielo, pura “esidad”, profunda inocencia sin nubes de conocimientos".Desconocer los conocimientos es una difícil tarea, porque los conocimientos te dan respetabilidad, hacen de ti un gran hombre, te traen el Premio Nobel, te vuelves conocido por millones de personas, aunque no sepas nada de ti mismo. Es un estado muy extraño: todo el mundo te conoce excepto tú mismo. Desconocer los conocimientos significa caer ante los ojos de la gente, perder respetabilidad. fama y celebridad. Y el ego está muy en contra de hacer una cosa así, porque desconociendo la respetabilidad, la fama y los conocimientos, el ego empieza a morir, sólo puede vivir con lo prestado. Es lo más falso que hay en tu vida. La declaración de Zarathustra debe ser contemplada en profundidad. He salido de la casa de los eruditos y he dado un portazo al salir. No sólo ha salido de la casa, el énfasis está puesto en que ha dado un portazo al salir. Terminó con los eruditos. No es éste el lugar donde se puede encontrar la verdad. Este es el lugar donde se discute la verdad, éste es el lugar donde se producen miles de hipótesis acerca de la verdad, éste es el lugar en el que jamás se ha llegado a ninguna conclusión. Durante miles de años, los eruditos han estado discutiendo hasta los más minúsculos detalles, pero nunca ha habido una conclusión. Los eruditos son cáscaras vacías: hacen mucho ruido pero ese ruido no tiene ningún significado. Discuten mucho, pero la hipótesis acerca de la cual están discutiendo, sigue siendo una hipótesis: ninguna discusión puede volver realidad una hipótesis.


Abrazos.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Mi niña, sentirte viva es de las mejores cosas.
Y este tema... dar el portazo... en fin.

Anónimo dijo...

MUCHAS GRACIAS
POR ESTE TEXTO
LO HE SENTIDO RESONANDO
PROFUNDO CON MI CORAZON
ME HA AYUDADO A VER
LOS CAMINOS
CON MAS CLARIDAD
ME GUSTA LEER A OSHO
ES MEDICINAL PARA MI
MIENTRAS QUE OTRAS ENSEÑANZAS
ENSEGUIDA ME HACEN SENTIR UN PECADOR
OSHO ME VUELVE A LA INOCENCIA

TAMBIEN ME GUSTA EL MASAJE
ASTROLOGIA, YOGA, REIKI ETC

ladivinasoledad@hotmail.com

Bambù

Anónimo dijo...

Tal vez del texto solo hay una cosa que pertenece a la "raíz" de este asunto, de la línea que separa el lugar del salto. Donde la frase del "YO" se (considera una convención lingüística). En ese caso el yo es la raíz de todo pensamiento. El pensamiento que nos excluye del resto, que nos hace sentir desgraciados y separados, solos y auto engañados. Pues en esa frase invita en el momento que la lees descubrir si tienes "fe" o "confianza", si quieres deshacerse de ti mismo, de lo que eres ahora, desacerté de tu identificación a tus pensamientos, si te identificas con ellos te conviertes en ellos, te conviertes en una persona dormida en un cuerpo latente y prodigioso por su propia vida. Es arriesgarse a de descubrir algo mas, algo correcto, algo que tal vez se ha conservado ahí por su propia naturaleza, en nosotros y en todas las cosas a lo largo de la existencia. Aun así existencia es una palabra errónea, porque tiene involucrado un inicio, un susurro nacimiento. Existe sin más, entonces no tiene tiempo, es algo sin nacimiento ni muerte. Es simplemente eterno. Pues es evidente la confianza para poder entrar en algo tan vasto, en lo inconmensurable, por supuesto requiere valor, el valor de morir para renacer. El valor de ver que falta una compresión que es nuestra por derecho propio. Una atención completa del presente sin vocabulario, "sin el ruido" "ni proyecciones" si no un compartir existencial consciente, de ahí el énfasis a la atención.

En este caso la confianza es la puerta donde desaparece la misma puerta.

La confianza no es barata, aunque creas que la tengas, tal vez solo eres tú, otra vez lleno de deseos.
Por eso llegas a creer que confías.

La confianza es ser serios en esto, es ser humilde, y no tener miedo. Por de verdad tienes algo que perder? Si crees que si, es que no sirves para esto. Te has embotado, te has conformado en y te has vendido a ti mismo. No nada que perder más que tu desgracia. Solo hay que despertar, no tienes que abandonar nada, ni prohibirte de nada. Solo despertar y ver.

Hidropico@hotmail.com